Al aire ahoraLa Lobita

El intérprete de música urbana Ozuna se mueve en un ambiente de estrella.

Un enorme equipo de trabajo vela sus movimientos, está pendiente de lo que dice en las entrevistas que ofrece por el lanzamiento de su segundo álbum inédito, A.U.R.A., mientras un luminotécnico, un camarógrafo y un fotógrafo lo siguen, cada uno desde su respectiva responsabilidad.

Está próximo a iniciar esta entrevista desde una habitación de lujo en un hotel Miami Beach, pero recibe una videollamada en su celular -con cubierta de Louis Vuitton- y se olvida de lo que ocurre a su alrededor para atenderla. Se le escucha decir que al amanecer del sábado estará en el mar, otra de sus diversiones.

Termina la llamada y busca concentrarse de nuevo en el trabajo.

“El Negrito de Ojos Claros”, como se llama a sí mismo, está navegando en el éxito.

La producción que salió al mercado ayer tiene una extensa lista de colaboraciones que incluyen a Nicky Jam, J Balvin, Cardi B, Wisin & Yandel, Manuel Turizo, Akon y Anuel AA, en un repertorio de 20 temas.

Lo separa como el disco que marca su crecimiento como artista, y al que más tiempo le dedicó en el estudio de grabación. Gran parte lo grabó en la República Dominicana mientras daba forma a su primer papel para el cine dominicano en el filme Qué León, que estrenará en enero de 2019.

 

“La música se convirtió en otra cosa para mí”, dijo. “Me ha tocado la puerta del éxito muy rápido y estoy todavía acoplándome a cambiar mi vida. Todavía no lo he asimilado. Es bien difícil vivir 22 años de una manera y cambiar en un año tu manera de vivir”.

Como efecto a lo anterior, sus dos hijos, a quienes les dedica el disco, son ahora su primera referencia musical.

“Yo sé si es un éxito o no si la empiezan a cantar”.

Juan Carlos Ozuna Rosado tiene 26 años y los últimos tres los pasó en fast forward, convirtiéndose en una revelación del género urbano a nivel mundial.

El sencillo Criminal que interpreta con Natti Natasha se anotó un récord en Spotify con 400 millones de reproducciones mientras él sigue digiriendo su nueva realidad.

“Lo más que cambió para mí es ser yo. Poder ir por ahí sin que la gente diga esto o lo otro, o te vi; muchas cosas que no tienen que ser malas, pero uno las quiere hacer con libertad”, lamentó con su forma de hablar rápido y resguardada por el movimiento de sus manos.

“Ya yo no puedo ir a Plaza Las Américas. Llevo cuatro años que no voy a Plaza Las Américas y eso es una fiebre para un boricua ir a hacer sus compras y no puedo hacerlas. Tengo que hacerlas por Internet, pero es parte de lo que deseaba, que era éxito. No lo deseé ni por dinero ni por nada, sino por llegar a los corazones de la gente y se regó muy grande y llegó a muchos corazones”.

Los conciertos que presentará el 14 y 15 de septiembre en el Coliseo de Puerto Rico le causan más goce que nervio, a juzgar por la tranquilidad con la que promete un espectáculo agrandado en la propuesta audiovisual.

“En aquel momento era un experimento porque me apoyó mucha gente sin tener tanto el contenido, ahora tengo todo el contenido que sé que se van a sentir complacidos”.

Al margen de un nuevo disco y nueva gira de conciertos, asoma su estreno en la pantalla grande y adelanta que no será un debut y despedida. Se le escapó que pronto comenzará el rodaje de una película norteamericana.

Previo a los conciertos, el reguetonero se presentará en la gala preliminar del concurso Miss Universe Puerto Rico, en el Centro de Convenciones de Puerto Rico.

Ese mundo de reinas le parece ajeno hasta que tiene que escoger cuál de las Miss Universe boricuas es la que más le gusta.

“No te comprometas”, le advirtió el relacionista Carlos Bermúdez, pero él se tiró de pecho.

“Dayanara (Torres) es bonita, lo que pasa es que no es de mi generación. La que está picante, que está botando chispas, es Zuleyka (Rivera).

Ella, precisamente, fue una de las invitadas al listening party que ofrecería anoche para apoyar la salida de su nuevo repertorio.

Respeta a J Balvin, pero…

La reciente exhortación del exponente colombiano J Balvin para erradicar el “maleanteo” de las letras urbanas tiene la aprobación de Ozuna… a medias.

“Es mi hermano, lo quiero mucho, pero también hay que tener respeto a la música, a diferentes géneros. Hay gente que no vive feliz, y tiene que escuchar su música oscura o ese estilo de música, que es la que les gusta, y pienso que hay que respetar eso. Yo los respeto”.

( Primera Hora)

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