Al aire ahoraJJ Cardona

Transformar la tragedia. Esa es la batalla que librará Mayra Alvear en el segundo aniversario de la masacre en el club nocturno Pulse. Una lucha que le ha tocado vivir desde que la peor balacera en la historia de Orlando cegó la vida de su hija Amanda Alvear, una de las 49 víctimas del ataque.

“Para una madre, dos años es como si fuera ayer”, dijo la puertorriqueña. “Es una parte tuya que te han arrancado y cada vez que te despiertas o te acuestas a dormir, estás pensando en ellos”, aseveró Alvear, quien dijo sentir “el dolor de la ausencia”, especialmente en el Día de las Madres, cumpleaños y ocasiones especiales que no puede compartir con su “bebé”.

La antesala a la fecha significa revivir dolorosas imágenes que consternaron al mundo el 12 de junio de 2016. El rostro de la victima de 25 años fue uno de los más difundidos durante la cobertura de la balacera en el club nocturno, pues Amanda grababa un video en el momento en que comenzaron los disparos.

Para el mundo se cumplen dos años desde el atentado. Para las víctimas y familiares que perdieron a sus seres queridos y para muchos miembros de la comunidad que sufrieron las repercusiones de este vil crimen, son 730 días, 17,520 horas, 1,051,200 minutos, 63,072,000 segundos. Conteo que llevan con cada respiro que dan.

“Es imposible olvidar. Uno hace que sea más llevadero, luchas por ellos, pero es un segundo, un minuto, un día, un año más sin mi hijita”, dijo Alvear.

Es por esto que la entidad onePULSE Foundation lanzó una serie de eventos para ayudar a sanar las heridas, reflexionar y sobretodo honrar la memoria de los caídos.

“Este segundo año para mí realmente representa resiliencia…”, reflexionó Nikole Parker, coordinadora de eventos y enlace comunitario de onePULSE Foundation. “Veo cómo nos hemos mantenido unidos y continuar esta lucha sin rendirnos me ha dado mucha esperanza para el futuro”, añadió Parker,

El sonido de 49 campanadas en la First United Methodist Church de downtown Orlando hará eco de la memoria colectiva de este golpe y rendirá tributo a los que perdieron la vida en el trágico ataque. El año pasado 326 iglesias alrededor del mundo se unieron al acto.

Muy cerca, en la alcaldía de Orlando se realizará la exhibición Prayer Ribbons, un memorial formado por cintas que llevan el nombre de cada una de las 49 víctimas y plegarias. Este estará abierto al público hasta el 17 de junio.

Mientras, el Orange County History Center, desplegará 49 crucifijos que se convirtieron en un símbolo nacional cuando un carpintero de Illinois las colocó a modo de memorial cerca del hospital Orlando Health una semana después de la matanza. El memorial forma parte de la exhibición Another Year Passes: Orlando After The Pulse Nightclub Massacre. El museo en la Central Boulevard en downtown Orlando no cobrará la entrada durante la semana del 12 de junio.

El 12 de junio a las 7 p.m. realizarán una ceremonia de recordación en las afueras del clausurado club nocturno donde se erigió un monumento temporal en honor a las víctimas, sobrevivientes, oficiales y rescatistas afectados por el siniestro acto.

Ricardo Negrón, quien se encontraba en el lugar momentos antes del fatídico evento, mantiene su apoyo a esta y otras iniciativas de recuperación para que “se mantengan en primera plana las necesidades que tienen quienes pasaron por esto”, puntualizó el puertorriqueño que funge como director de Proyecto Somos Orlando, tras el suceso.

La entidad creada para ayudar a los familiares y víctimas de Pulse, en su mayoría hispanos, continúa proveyendo servicios de consejería en español, clases de inglés y eventos a los sobrevivientes, además de fortalecer a la comunidad LGBTQ.

No obstante, la respuesta del público a los eventos de recordación dan muestra de que el ataque en Pulse fue una experiencia colectiva. “Muchas personas tienen su propia historia de Pulse, recuerdan donde estaban cuando escucharon la noticia, quizá tenían amigos o conocidos que se vieron afectados”, expresó Parker.

Es por esto que la iniciativa “Actos de Bondad” (Acts of Kindness) permitirá que cualquier persona se una a los actos de recordación de Pulse desde cualquier lugar del mundo. “Es literalmente hacer un acto bueno. Puede ser algo tan simple como abrirle la puerta alguien o donar su tiempo como voluntario”, explicó Negrón.

 

49 ángeles que no serán olvidados

Es a causa del efecto en cadena que los eventos de esta fecha pueden provocar ansiedad o tristeza a cualquier residente de Florida Central. “El cerebro no entiende la diferencia entre el trauma. Cuando algo así pasa en tu patio, como quien dice, uno entiende que [las víctimas] podrían ser cualquiera de nosotros. La gente ve esas imágenes en las noticias y claro que van a absorber eso”, explicó Joel Morales, manejador de casos para Orlando United Assistance Center.

Ante la situación, el centro de asistencia ampliará su red de servicios para incluir a cualquier persona afectada por Pulse en Orlando. “Si siente que estos eventos le están despertando sentimientos de ansiedad, tristeza o el disfrute de cosas que antes le traían alegría puede buscar ayuda aquí”, reiteró Morales.

De hecho, Orlando United Assistance Center, realizará un evento de “casa abierta” el 12 de junio de 11 a.m. a 12 p.m. en el local ubicado en el 507 East Michigan Street. Para información llame al 407-500-4673.

Morales se involucró en la respuesta a Pulse desde “el primer día” atendiendo familias en el centro de ayuda creado en Camping World Center hace dos años y supo de inmediato que deseaba ser parte de la recuperación a largo plazo. “Llegó una señora que no hablaba inglés y pensé en mi mamá. ¿Quién le iba a ayudar? ¿Quién iba a orientarla?”, recordó el puertorriqueño.

Desde entonces, se unió a la entidad que ha ayudado a más de 4,400 personas con consejería, referidos a agencias para asistencia de empleo, programas de educación financiera y un lugar seguro donde acudir en busca de ayuda. “Cuando hablamos de trauma, la gente no busca ayuda en los primeros dos o tres años porque no saben que están afectados por eso. Generalmente la gente entiende que necesita ayuda 5 a 10 años después. Lo estamos viendo ahora mismo con las víctimas del 11 de septiembre de 2001”, expresó Morales.

Pese a que es un largo camino, la respuesta a Pulse ha abierto un sendero en la vida de Alvear, quien creó un grupo de Facebook para las familias de víctimas y sobrevivientes de Pulse y ha participado en organizaciones de apoyo a la comunidad LGBTQ así como movimientos para presionar por la regulación de armas.

“Yo encuentro que a través de esta tragedia uno tiene que unirse más”, expresó Alvear, quien viajó a Las Vegas el año pasado en apoyo a las víctimas de la masacre en Nevada y realizó un discurso en el evento Wear Orange, para luchar con el fin de la violencia de armas, a inicios de este mes.

Además, mantiene vivo el legado de Amanda a través de Hugs not Hate una entidad sin fines de lucro que busca eliminar el odio social a través de actos y mensajes positivos. “Esto ha tocado a mucha gente. Recientemente, pasé por Pulse y vi gente visitando. Tenía las pulseritas de Hugs not Hate y empecé a repartir entre la gente, a darles abrazos y agradecerles que estuvieran honrando la memoria de los ángeles de Pulse”, relató Alvear.

Es un trayecto solitario, pero Alvear sabe que no está sola; 49 ángeles le acompañan, incluyendo Amanda cuya esencia se convirtió en la mejor arma para transformar esta tragedia y “repartir amor”. “Eso era lo que ella era. Siempre le gustaba el símbolo de amor, los corazones. Dar amor, respetar a los demás. Eso era ella”, concluyó Alvear.

(El Sentinel)

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